jueves, 17 de noviembre de 2011

Voto, ¿De quién?


 La esclavitud, es una condición que no permite el reconocimiento de Derecho alguno; de ahí que la libertad se ha convertido desde tiempos inmemorables, en una de las razones de las grandes crisis y conflictos a fin de alcanzarla plenamente, sin embargo esta libertad aun, no se ha llegado a tener completamente, y esto que, se supone que hemos “evolucionado” y que somos sociedades democráticas y con vocación de respeto a los Derechos Humanos.

En Nicaragua esto, solo es un lema de campaña gubernamental, resulta hasta desagradable escuchar insistentemente como se manosea el significado de “restitución de derechos”, acá la pregunta de cajón es, ¿De cuál o cuáles derechos, hablan?, Ya que este 6 de noviembres lo que vimos fue todo lo contrario, hemos sido testigos/as de cómo un derecho tan elemental, de elegir y ser electo, de forma libre, transparente y apegado a derecho se ha tirado a la “chureca”, vemos como tantos años de lucha, que costó vidas humanas (incluso cuando era impensable que revelarse al monarca, era posible), todo para acceder a ese derecho, de ser parte importante y fundamental en la elección de las representaciones políticas, me refiero el derecho al sufragio o voto.   

Cuando se habla del Derecho al sufragio o voto, es imposible no hablar de la revolución francesa, que en 1789 acabó con la monarquía absolutista y opresora de entonces, a partir de ese momento se constituye un gobierno democrático, individualista y republicano; un hecho que motivo la Declaración Universal de los Derechos del Hombre y del Ciudadano (claro acá las mujeres no fuimos reconocidas como ciudadanas, aunque ello, sigue siendo una deuda para nosotras, sin embargo fue el inicio de lo que luego paso a ser la Declaración Universal de los Derechos Humanos), esta declaración integro dos aspectos importantes, una de ellas los derechos individuales y la segunda los derechos de la nación a través de los principios de organización política. Entre los derecho individuales se encuentran la libertad, seguridad y resistencia a la opresión, los que deben ser protegidos por cualquier organización política; los aspectos relevantes de esta declaración es la desmantelacion de la desigualdad jurídica (aclaro, se excluyó a las mujeres), establecer la libertad política y suprimir la opresión por parte del Estado (todo lo anterior mencionado, con sus bemoles particulares claro está).

Posteriormente a la revolución francesa, se dieron muchas acciones a favor del sufragio, sin embargo éste se fue garantizando jurídicamente poco a poco, para todas las personas; ya que en los primeros momentos solo podían ejercer este derecho, quienes llenaban ciertos requisitos, sobre todo de género, económicos y de posición social; de ahí que se pueden mencionar algunos tipos de sufragios[1]:
-          Sufragio censitario; solamente los hombres tenían el derecho a votar, pero debían cumplir requisitos como, nivel educativo, ingresos y clase social.
-          Sufragio masculino; tenían derecho a votar todos los hombres que supieran leer y escribir.
-          Sufragio femenino; reconociéndose el derecho al voto a las mujeres.
-          Sufragio sin calificación: en el que se establece el derecho a voto de todas las personas, sin discriminar su nivel educativo, incluyendo a los analfabetos.
-          Sufragio sin discriminación racial: se garantiza el derecho a voto de todas las personas, sin discriminación racial, ni de su pertenencia étnica u origen nacional.

Para que, el derecho al sufragio fuese universal, libre y secreto, ha costado vidas, grandes luchas y manifestaciones en cada uno de los países que así se garantiza (aunque falta para que sea reconocido plenamente); por ejemplo el movimiento de mujeres sufragistas, tiene un peso grande en la historia moderna, sobre todo para el movimiento de mujeres y feminista, la lucha que representó y enarboló el movimiento sufragista es muy trascendente, y constituye uno de los antecedentes importantes, de lo que actualmente es el movimiento de mujeres y feminista; es por ello, que para nosotras las feministas, es impensable renunciar a este derecho que tanto costó alcanzarlo por nuestras ancestras, es una de las razones que nos mantendrá en las calles exigiendo y demandando las garantías plenas a este derecho, no solo para elegir, sino para ser electa en condiciones igualitarias con los hombres.

Entonces, con todo y lo que ha costado e implica, es importante mencionar que el sufragio, es uno de los elementos fundamentales, de lo que se conoce como Democracia Moderna, sin embargo; ésta democracia no garantiza completamente, que este derecho elemental sea protegido, un ejemplo claro son las recientes elecciones generales en Nicaragua, fuimos a unas elecciones con grandes dudas y pruebas de lo que se constituiría en el fraude más descarado que el CSE, en su historia ha dirigido (contando con antecedentes del 2008 y 2010, que podemos decir, fueron sus ensayos, para lo que se avecinaba), por citar algunas de esas pruebas;
-          Padrón electoral inflado, no depurado, ni se hizo público en su debido momento, por ello, hasta los muertos votaron y fueron acreditados como fiscales en estas elecciones.
-          Verificación ciudadana en un tiempo record, muy poco promovida y con serias limitaciones de alcance, lo que implico que muchas personas, no hicieran sus cambios de domicilio correspondiente.
-           La cedulación estuvo a cargo del partido FSLN, lo que es una violación a la ley electoral, ya que esta facultad solamente le compete al CSE; es más que evidente que los CPC (Consejos del Poder Ciudadano), han tenido un roll preponderante en la entrega y calificación de quien o quienes podían acceder al documento de identidad ciudadana, que vale recordar es un Derecho. Y así sucesivamente, podemos seguir nombrando anomalías y pruebas más que visibles, mismas que constituyeron las bases para el gran fraude perpetrado por el CSE y el Gobierno actual, claro está con sus cómplices materiales e intelectuales.    

Con lo anterior, me surge una pregunta; ¿A quién pertenece el voto?, si bien es cierto cuando ejercemos el derecho al sufragio, estamos eligiendo representantes políticos; esta acción no significa, que renunciamos al derecho de fiscalizar y cuestionar el ejercicio del poder de los/las representantes de la ciudadanía en un cargo particular. El voto, es el instrumento únicamente dado como derecho al/la ciudadano/a; por tanto, que funcionarios públicos y partidos políticos abusen de este derecho, constituye un delito y una razón más que justificada para que sea destituido del cargo que representa, y en caso de los partidos políticos, se les debería quitar su personería jurídica. Por tanto afirmo, que una vez que depositamos nuestro voto en las urnas, nos da el derecho y la prerrogativa de defenderlo por los medios disponibles y las formas que consideremos para ello.


Considerando esencial que los derechos humanos sean protegidos por un régimen de Derecho, a fin de que el hombre y la mujer[i] no se vean compelidos al supremo recurso de la rebelión contra la tiranía y la opresión (párrafo tercero del preámbulo de la Declaración Universal de los Derechos Humanos).  

Darling Munguía
Feminista.


[i] Agregado por mí.