viernes, 19 de abril de 2013

Las cruzadas religiosas en pleno siglo XXI


¿De dónde sacan estas personas religiosas, dirigente de las Asambleas de Dios, que la unidad familiar está en riesgo por la Ley 779?

La respuesta ya la conocemos! Seguramente citaran 1 de Corintios 11:3 “Pero quiero que sepáis que Cristo es la cabeza de todo varón, y el varón es la cabeza de la mujer, y Dios la cabeza de Cristo”; ya que consideran que esta ley, le da un poder a la mujer, y eso para ellos, es "antinatural" porque va en contra de la religión, de tal manera, que si la mujer tiene poder, esto permite “dar la vuelta” a la situación, es decir que ahora los hombres están en mano de las mujeres debido a esta ley, y que se van a "desquitar" (vengar) de sus maridos, y se van a inventar historias de maltrato y así los mandaran a la carcel, todas esas alucinaciones, han llevado a estos señores a emprender una cruzada al mejor estilo medieval (en la cacería de brujas), para lograr que esta ley sea reformada, y según las declaraciones en los medios locales de TV, recogerán 50 mil firmas respaldando su propuesta, además de la campaña mediática haciendo notar sus argumentos, que por cierto no están basados en la protección y defensa de la integridad de las mujeres, sino mas bien en aspectos tan debatibles y cuestionables como la “unidad familiar” puesto que esto debe construirse sobre la base de la subordinación y la violencia.

Con respecto al argumento de los “pastores” de las AD, diciendo que la ley atenta contra la unidad familiar; yo les pregunto a estos señores ¿Cuándo se ejerce violencia contra un/a integrante de una familia, existe esa tal llamada unidad familiar?, déjeme decirle que no, y en el caso concreto de las mujeres esa violencia que se ejerce tiene como base el uso y abuso del poder, que los hombres creen que tienen a partir del citado versículo en el párrafo anterior, entonces es evidente que sus dogmas se alejan del ejemplo de Jesús, quien siempre estuvo al lado de la justicia, del amor basado en hechos, no en palabras, quien prefirió levantar la voz ante la injusticias y no hacerse cómplice como están haciendo estos dirigentes de las Asambleas de Dios.  

Entre tanto, seguiremos defendiendo la Ley 779, y dejando en claro que es una ley que se aplica a los hombres que agreden a las mujeres, que es apegada a la Constitución Política de Nicaragua, que es una ley que se sustenta en las Convenciones sobre derechos humanos y contra la discriminación hacia las mujeres que el Estado de Nicaragua ha ratificado, y que el carácter del Estado es laico, y las creencias religiosas no pueden estar por encima de los derechos humanos, y como decimos en el buen nica “el que no la debe, no la teme”, así que la paranoia con la Ley, no es justificable.